Thomas Chippendale

Thomas Chippendale

Thomas Chippendale 1718 a 1779

Chippendale fué un ebanista estaba afincado en Londres. Por entonces, los ebanistas ingleses y especialmente los londinenses se convirtieron en los verdaderos decoradores de la nobleza y la burguesía, llegando incluso a escribir tratados para guiar el gusto de los compradores y de los demás ebanistas. El propio Thomas Chippendale escribió The Guardian and cabinet-Marker`s Director, en el que, a partir de 160 grabados, presentaba lo mejor de su creación dentro del estilo rococó, con claras influencias del gótico y del arte chino, el libro tuvo una gran repercusión, no solo en Inglaterra, sino en toda Europa y américa del norte. El trabajo de chippendale hay que situarlo los ámbitos del estilo Jorge II tardío que, guardando algunas peculiaridades inglesas, seguía las peculiaridades del Rococó europeo:  patas delanteras cabrioladas, tallas en rocalla, perfiles generales muy sinuosos, chapeados de caoba a juego con el bronce, etc. Chippendale, puso énfasis en decoraciones de influencia China, que se manifestaron especialmente en los respaldos de las sillas, los remates de los muebles contenedores o los marcos de los espejos y cornucopias.

La posición privilegiada en el mundo. 

Después de la Guerra de los Siete Años 1756-1763 Inglaterra se convirtió en la primera potencia europea y empezó a consolidar su hegemonía mundial a costa de los del declive francés. Las colonias inglesas se incrementaron con la incorporación de Canadá y de las victorias en la india. Se multiplicaron los mercados las materias primas afluyeron a la metrópoli. La prosperidad era general, aunque la riqueza estaba principalmente en manos de la antigua aristocracia, la banca y los comerciantes. La sociedad si bien refino sus gustos, cambio poco su mentalidad, apegada todavía a la tradición. Francia siguió ejerciendo gran influencia en una moda que los ingleses, no obstante, interpretaban a su manera, mucho más práctica y abierta los influjos de estéticos y a veces extravagantes que llegaban del extremo oriente. Londres siguió siendo el principal centro creador del mobiliario y algunos ebanistas de la ciudad se convirtieron incluso en decoradores.

                                 

Incluso antes de que se publicara el libro, Chippendale aparentemente se encontró con algunos escépticos que sugirieron que los muebles terminados no podían estar a la altura de sus dibujos. Nunca sin confianza en sí mismo, Chippendale se dirigió a sus detractores en el Prefacio de la primera edición:
En general, aquí no he dado ningún diseño, sino lo que puede ser ejecutado con ventaja por las manos de un hábil trabajador, aunque algunos de los profesionales han sido lo suficientemente diligentes como para representarlos (especialmente aquellos que siguen el estilo gótico y chino) como tal. muchos dibujos engañosos, imposibles de ser trabajados por ningún mecánico en absoluto. No voy a tener escrúpulos para atribuir esto a la malicia, la ignorancia y la incapacidad: y estoy seguro de que puedo convencer a todos los nobles, caballeros u otros, que me honrarán con sus órdenes, de que todos los diseños del libro se pueden mejorar, tanto para belleza y enriquecimiento, en la ejecución de eso ...
De hecho, muchos de los diseños incluyen instrucciones para el ebanista con menos experiencia y opciones para hacer piezas más o menos elaboradas, según lo exigido por el nivel de habilidad del artesano y los ingresos del comprador.